El derecho a la propia imagen en la era de la IA

Alejandro van den Akker | Publicado el 11 de marzo de 2026

En los últimos años la inteligencia artificial ha abierto nuevas posibilidades en la creación y manipulación de imágenes. Hoy es técnicamente sencillo generar fotografías o vídeos hiperrealistas utilizando el rostro de una persona sin que esa imagen haya sido tomada realmente.

Esta evolución tecnológica ha planteado nuevos retos jurídicos relacionados con el derecho a la propia imagen, la protección de datos personales y el uso no autorizado de la identidad digital.

En este contexto, algunos países europeos están comenzando a debatir nuevas medidas para reforzar la protección frente a este tipo de prácticas. Un ejemplo reciente es el debate abierto en Dinamarca sobre la posibilidad de reconocer derechos más claros sobre la utilización digital del rostro o de la voz de una persona.

La cuestión de fondo es sencilla; si la tecnología permite replicar la apariencia de una persona con gran precisión, el ordenamiento jurídico debe adaptarse para determinar quién puede utilizar esa imagen y en qué condiciones.

Este debate no solo afecta a figuras públicas o al ámbito mediático. Cada vez más empresas utilizan sistemas de reconocimiento facial, herramientas de generación de imágenes o tecnologías biométricas en sus procesos internos y servicios.

Por ello resulta cada vez más importante que las organizaciones revisen cómo utilizan este tipo de tecnologías y qué implicaciones pueden tener desde el punto de vista jurídico, especialmente en materia de protección de datos, derechos de imagen y responsabilidad por contenidos generados mediante inteligencia artificial.

La regulación de la identidad digital y del uso de datos biométricos será, probablemente, uno de los grandes debates jurídicos de los próximos años.